Lucha contra la Trata de Personas

Respuesta de la OIM 

 

La invisibilización en que son sumidas muchas veces las víctimas, entre otras causas, hace dificultosa la tarea de cuantificar la trata de personas. Sin embargo, se estima que a nivel global numeran en los millones. Sudamérica es considerada una región tanto de origen como de tránsito y destino para la trata de personas, y todos los países de la región son afectados. Principalmente, este delito se realiza con fines de explotación sexual y trabajos forzados.

Los grupos delictivos organizados están ganando miles de millones de dólares gracias a la trata y la explotación de personas, que en su mayoría son víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. Las víctimas de la trata suelen ser objeto de abusos como la violación, tortura, servidumbre por deuda, privación ilegítima de la libertad y amenazas contra sus familiares u otras personas allegadas, además de otras formas de violencia física, sexual y psicológica. La demanda de mano de obra barata, servicios sexuales y ciertas actividades delictivas son algunas de las causas que originan la trata de personas, a las que contribuyen también factores como la falta de oportunidades, de recursos y la posición social.

La OIM tiene una perspectiva global de cara a la trata de personas que se enmarca dentro del amplio contexto de la gestión migratoria. La OIM lucha contra todas las formas de explotación de migrantes, y especialmente las graves violaciones de derechos humanos que sufren las personas objeto de trata. Las actividades de la OIM son implementados con aliados de la sociedad civil, otros organismos internacionales y con las instituciones gubernamentales. Hay tres principios rectores dentro de la perspectiva de la OIM, vigentes para todas las actividades relacionadas con la lucha contra la trata de personas:

  • Respeto de los derechos humanos
  • Bienestar físico, mental y social de la persona y de la comunidad a la que pertenece
  • Sostenibilidad, a través del fortalecimiento institucional, de gobiernos y la sociedad civil

Desde 1994, la OIM ha asistido directamente a más de 70,000 víctimas de trata

 

"La trata de personas consiste en "la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras fuerzas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o a una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación".

(Artículo 3 del Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente de mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional).