Cómo las poblaciones vulnerables están enfrentando la tuberculosis en Colombia


Date Publish: 
Thursday, March 23, 2017

Karen Rivas, tiene 29 años, nació en Chocó, un departamento al noroeste de Colombia, uno de los más afectados por el conflicto armado.

En 2009, después de presentar síntomas que incluían pérdida de peso y apetito, fiebre y diarrea, Karen fue diagnosticada con tuberculosis (TB) pulmonar bacilífera, una cepa contagiosa y resistente a los principales medicamentos, también conocida como TB multidrogorresistente (MDR). Debido a que su región natal no contaba con la infraestructura médica necesaria, se vio forzada a migrar a Medellín, una de las ciudades más grandes de Colombia.

Comenzando el año 2010, ella empezó su lucha contra esta cepa compleja de TB. Además de tener que abandonar a su familia, Karen afrontaba una dura situación económica. Estando sola, sin recursos económicos y enferma en una ciudad que no era la suya, se vio forzada a sobrevivir comiendo restos de comida.

Aun estando enferma y desesperada, Karen empezó a ayudar personas en circunstancias similares no sólo con TB si no con VIH y, se convirtió en líder de apoyo a pacientes de TB y TB/VIH, no sólo en Medellín si no en todo el país.

Karen continuó su tratamiento hasta el 2012 cuando después de muchas dificultades en un largo y duro tratamiento  y de enfrentar una lobectomía de pulmón superior izquierdo, se curó.

En el año 2014, al iniciarse la segunda fase del Proyecto TB financiado por el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (FM), Karen se vinculó como Agente Comunitaria de Salud para TB en Medellín, dentro de la estrategia Directly Observed Treatment Short (DOTS por sus siglas en inglés) con enfoque comunitario, liderada por OIM Colombia y la Liga Antituberculosa Colombiana y de Enfermedades Respiratorias (LAC).

En este rol, como Agente Comunitaria de Salud Karen acompaña a pacientes y a sus familiares para ayudarlas a superar las dificultades de la enfermedad, pero también el estigma y la discriminación, propias y ajenas.

“En mi experiencia personal cuando fui diagnosticada, yo me llené de sentimientos de culpa, pensé que había hecho algo mal y por eso me merecía esta enfermedad que más que un problema físico es un problema que te afecta a nivel emocional y te avergüenza como persona. Eso me motivó a ayudar a personas que están en la situación que yo estuve”, cuenta Karen.

La OIM en Colombia ha trabajado en los últimos años con 40 agentes comunitarios como Karen, en diferentes partes del país, para articular y mejorar la relación entre pacientes, comunidad y servicios de salud. Karen es una de los 13 mil pacientes diagnosticados al año con TB en Colombia y hace parte de 62% que han tenido éxito en su tratamiento.

Como consecuencia del conflicto armado que ha padecido Colombia por más de 50 años, el país cuenta con un número importante de víctimas de desplazamiento forzado interno, de reclutamiento infantil por parte de grupos armados ilegales, niños, adolescentes y jóvenes en riesgo de reclutamiento por estos grupos, personas en proceso de reintegración a la vida civil, entre otras poblaciones altamente vulnerables. Estos grupos poblacionales están frecuentemente expuestos a procesos de movilidad y migración interna y a menudo se ven afectados por enfermedades como la tuberculosis y el VIH.

La OIM en Colombia, a través de su Programa de Migración y Salud, concentra sus esfuerzos en temas prioritarios como la prevención y atención de enfermedades emergentes y reemergentes como la tuberculosis, el VIH y todas las enfermedades inmunoprevenibles, en donde la movilidad juega un papel determinante.

Entre 2015 y 2016, en el marco de un convenio entre OIM y el Ministerio de Salud y Protección Social, OIM coordinó gestiones con los actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud centradas en el paciente, con énfasis en los pacientes con coinfección TB/VIH, TB farmacorresistente y con vulnerabilidad social. OIM también logró la coordinación entre las autoridades locales, las entidades prestadoras de salud y la academia para promover la incorporación de acciones colaborativas TB/VIH en la planeación anual y la gestión regular.

Otro resultado de este esfuerzo fue el seguimiento estricto a pacientes TB y TB/VIH con dificultades para adherencia al tratamiento ajenas a su voluntad (escasos recursos para transportarse, discapacidad, barreras invisibles de violencia, entre otros). Así mismo, OIM  consiguió la concertación de los criterios de manejo clínico TB, TB/VIH con médicos especialistas: Infectólogos, Neumólogos y Pediatras.

Desde el año 2012, la OIM es uno de los receptores principales del FM para la ejecución del proyecto “Fortalecer la estrategia Alto a la TB en municipios prioritarios de  Colombia”. Durante su primera fase, ejecutada en 46 municipios del pacífico colombiano, y contando con el esfuerzo y compromiso de los actores y la comunidad, se alcanzaron indicadores que nunca antes se habían logrado en esta zona del país.

En esta región, se contribuyó en la detección de pacientes pulmonares BK+ (transmisores de la enfermedad) con la canalización del 10% y 14% de los nuevos casos detectados durante 2012 y 2013 respectivamente. Adicionalmente, OIM apoyó la implementación de la estrategia de pacientes supervisados por medio de una red de agentes comunitarios, lo cual incidió en que el departamento del Chocó (30 de sus 46 municipios) registrara quizá el resultado más representativo en este sentido fue Choco donde se  incrementó en el éxito del tratamiento en 20 puntos porcentuales, pasando del 68% en el año 2011 al 88% al año 2012.

En su segunda fase (2014 a 2016), el proyecto fue desarrollado en ocho ciudades prioritarias de Colombia, con registro de cerca del 60% de los casos de TB y donde la situación de coinfección TB/VIH es evidente. Contando con personal experimentado en la gestión operativa para la atención de estos pacientes, ha sido posible impactar y mejorar indicadores direccionados a cumplir el propósito del proyecto que apuntan a disminuir la morbimortalidad por tuberculosis a nivel nacional.

En 2017, se extendió el Proyecto con el fin de adelantar la transferencia de materiales, métodos, instrumentos y estrategias utilizadas, a la Liga Antituberculosa de Colombia, aliada de la OIM desde el comienzo de esta iniciativa. Lo anterior para asegurar la sostenibilidad de las acciones comunitarias y demás estrategias, de tal forma que sean adoptadas por la sociedad civil organizada, representada por la LAC, y por el Programa de Prevención y Control de la Tuberculosis Nacional y Territorial.

“Una vez la sociedad civil adopte la transferencia por parte de la OIM, también se buscará la sostenibilidad a través de acuerdos público-privados que garanticen la sostenibilidad de las actividades en la prevención y control de la TB en Colombia con enfoque diferencial para grupos vulnerables, que incluye niños, migrantes, población flotante, habitantes de calle, población privada de la libertad, entre otros”, explicó Beatriz Gutiérrez, Coordinadora del Programa de Migración y Salud en OIM Colombia.

En ese sentido, bajo esta iniciativa también ha sido posible facilitar la planeación, articulación y sinergia entre actividades financiadas por el FM, la OIM y el Ministerio de Salud para la atención integral de pacientes con TB y TB/VIH, específicamente población privada de la libertad y habitantes de calle.

Con la financiación del FM, la OIM y la LAC, conjuntamente con el Ministerio de Salud y Protección Social y el Baylor College of Medicine, se desarrolló un entrenamiento internacional sobre TB en poblaciones especiales a principios del mes de marzo del año en curso.

La actividad, que contó con la participación de expertos nacionales e internacionales, entre ellos la Dra. Poonam Dhavan, Migration Health Programme Coordinator for the IOM Migration Health Division in Geneva, proporcionó una visión general de la gestión médica y el estado de la tuberculosis en Colombia con enfoque de gestión de experiencias mundiales en el manejo de la enfermedad, incluyendo manejo de casos de TB resistente a medicamentos.

El proceso de capacitación también incorporó una discusión sobre aspectos claves como prevención, diagnóstico y opciones de tratamiento, además del monitoreo, manejo de contactos; y contó con un panel de discusión con perspectivas clínicas y programáticas sobre los Centros de Excelencia de Baylor en África. 

Por otro lado, y en el marco de la cooperación internacional para el desarrollo de la capacidad del país en investigación operativa, la OIM lideró un curso de entrenamiento en investigación de las enfermedades tropicales y programas especiales (TDR, por sus siglas en ingles). Este curso, estuvo orientado al fortalecimiento de sistemas y servicios en salud, (HSS, por sus siglas en ingles), y tuvo como objetivo formar investigadores operativos y redes de investigación en eventos de salud pública en entornos de recursos limitados.

“La TB no reconoce fronteras, pero sí la pobreza y la marginalidad”, explica Gutiérrez.  “La TB afecta a todos los grupos étnicos, de todas las edades, la diferencia está en el acceso al tratamiento y en lo oportuno del diagnóstico. La TB no se da por falta de higiene, se presenta con mayor incidencia en poblaciones vulnerables muchas de ellas viviendo en condiciones de miseria, hacinamiento, desnutrición y malnutrición y por ende con supresión inmunológica. Debemos comprender la movilidad de nuestras poblaciones en sus ciclos de vida para disminuir el riesgo de contagio y de enfermarse para avanzar hacia la eliminación de la tuberculosis en el 2030”, concluye Gutiérrez.