Los procesos migratorios son multidimensionales y representan importantes oportunidades y desafíos para los países. En este sentido, la OIM dirige sus esfuerzos en visibilizar las contribuciones económicas, sociales y culturales de las personas migrantes en aras del desarrollo sostenible de las sociedades. 

Para ello, la OIM coopera con los Estados de la región y brinda asistencia a los migrantes y a las comunidades mediante su Estrategia Regional, cuya visión se asienta sobre tres pilares: la resiliencia, la movilidad y la gobernanza.  

La estrategia en la región pone de relieve la tarea crucial que asume la OIM en las situaciones de emergencia, el desarrollo de la resiliencia de las comunidades y de las poblaciones en movimiento, especialmente aquellas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, fortaleciendo al mismo tiempo la capacidad de los gobiernos para gestionar todas las formas y los impactos de la movilidad.  

Se ejecuta a través de áreas temáticas basadas en un enfoque de derechos humanos de las personas migrantes: gestión de fronteras, migración laboral y desarrollo, migración y salud, protección y asistencia al migrante, emergencias, salud mental y apoyo psicosocial.  

La OIM en América del Sur tiene presencia en diez países: Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Su Oficina Regional (OR) se encuentra en Buenos Aires, Argentina.  
 

Estrategia Regional

La OIM sostiene que las migraciones seguras, ordenadas y regulares benefician tanto a las personas migrantes como a las sociedades.

Desde un enfoque holístico, orientado hacia los derechos humanos de las personas migrantes, la OIM coopera con los Estados de la región para asegurar que la migración sea una oportunidad para que los migrantes y sus familias logren mayor bienestar y mejores perspectivas de vida.

Con este propósito, la Oficina Regional (OR) de la OIM para América del Sur guía sus acciones de acuerdo con la Visión Estratégica de la OIM a nivel global, el Marco de Gobernanza de la OIM sobre la Migración (MiGOF), la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular.

Esta Estrategia brinda herramientas para la promoción de la resiliencia, la movilidad y la gobernanza efectiva dentro de la región para ayudar a abordar los diversos desafíos socioeconómicos en América del Sur que han impactado en las dinámicas y flujos migratorios.

En la región, la OIM ofrece cooperación técnica y apoyo a los gobiernos y asistencia a las personas migrantes y a las comunidades mediante el desarrollo de acciones en las siguientes áreas: Asistencia y protección a migrantes, migración y cambio climático, migración y salud, migración laboral, inmigración y gestión de fronteras, producción de datos e investigación sobre migración y comunicación estratégica.
 

Prioridades estratégicas de la región

La Visión Estratégica de la OIM está basada en tres pilares: la resiliencia, la movilidad y la gobernanza.

En relación a la resiliencia, la OIM en América del Sur ha establecido cuatro prioridades estratégicas regionales:

(a) Facilitar la asistencia y la protección requeridas por los migrantes a lo largo de todo el proceso migratorio, priorizando a las personas más vulnerables.

(b) Encarar los factores adversos que pueden provocar migraciones desordenadas, inseguras o irregulares.

(c) Implementar acciones de estabilización, transición y consolidación de la paz de conformidad con los principios, objetivos y metas del desarrollo sostenible.

(d) Facilitar los canales a través de los cuales los migrantes pueden contribuir al desarrollo sostenible en las comunidades de origen y acogida.

Con respecto a la movilidad, las prioridades son las siguientes:

(a) Promover sistemas de administración migratoria más eficientes y seguros, orientados a la protección de los derechos humanos de los migrantes.

(b) Impulsar soluciones sostenibles para la documentación y la regularización.

(c) Ofrecer alternativas que permitirán armonizar los requerimientos de los mercados laborales con las necesidades de los trabajadores migrantes y las comunidades de acogida.

(d) Asegurar la continuidad de la atención médica y las respuestas en el área de la salud a las necesidades que provienen de la movilidad humana.

En relación con la gobernanza, las principales prioridades son:

(a) Movilizar a los asociados y sus capacidades en apoyo a los Estados para el desarrollo de la dimensión migratoria, de acuerdo con la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular.

(b) Promover, en los espacios regionales, el abordaje desde la perspectiva del desarrollo sostenible y de los derechos humanos, integrando la variable de las migraciones.

(c) Facilitar la inclusión de las personas migrantes y de la dimensión de las migraciones en la planificación y gestión de los territorios.

(d) Mejorar la capacidad de los asociados para producir, utilizar y compartir información e incrementar el conocimiento sobre las migraciones (y sus diversos procesos) y las personas migrantes.

Colaboración de la OIM con otros órganos de las Naciones Unidas en la Región

En América del Sur la OIM colabora activamente con los órganos de las Naciones Unidas a escala regional y nacional. Diferentes áreas de la cooperación regional y las experiencias específicamente vinculadas con la migración contribuyen a la implementación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Esto se logra mediante los repositorios de recolección de información y política; el fortalecimiento institucional y las iniciativas regionales para coordinar lineamientos y respuestas políticas; y el análisis de las vinculaciones entre la migración y el desarrollo.

La promoción de la recolección y sistematización de datos contribuye a respaldar la gobernanza y las políticas basadas en evidencia y, a su vez, combate las narrativas negativas sobre los migrantes.

Dentro del proceso del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, las redes migratorias de las Naciones Unidas a nivel país constituyen plataformas esenciales para brindar una respuesta coherente, que contribuya a abordar las prioridades de cada país en la esfera de las migraciones, a partir de la labor del Pacto Mundial, la OIM y otras agencias de Naciones Unidas, junto con los gobiernos que respaldan la implementación de acciones para promover la buena gobernanza de las migraciones en los países de la región. 

A nivel regional, la OIM y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), con la participación de otras entidades de las Naciones Unidas, lideran el proceso de revisión de la implementación del Pacto Mundial para la Migración. Este proceso representa un paso fundamental para que los Estados Miembros avancen en la implementación del Pacto Mundial para la Migración. Desde su incorporación al sistema de las Naciones Unidas, la OIM ha profundizado la coordinación con distintas instituciones regionales del sistema, participando progresivamente, por ejemplo, en los equipos de país de las Naciones Unidas (UNCT, por sus siglas en inglés) así como también en el Grupo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (UNSDG LAC, por sus siglas en inglés), con un rol de liderazgo en las migraciones.
 

Participación de la OIM en los mecanismos regionales

En vista de la importancia de los mecanismos de diálogo regional y de su probada efectividad para enfrentar los desafíos migratorios regionales, la OIM considera vital el fortalecimiento de esos mecanismos de diálogo. La Organización expandirá los avances logrados en el afianzamiento del discurso institucional sobre la buena gobernanza de las migraciones en la región, fundado en los principios y objetivos enunciados en el Marco de Resultados Estratégicos de la OIM.

Asimismo, la OIM ha estado trabajando estrechamente con el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) centrándose en la programación especializada con algunos de sus mecanismos vinculados con las migraciones. La OIM también brinda asistencia técnica a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Alianza del Pacífico. 

A su vez, la OIM tiene fuertes vínculos con la Conferencia Suramericana sobre Migraciones (CSM) y la Red Ibero-Americana de Autoridades Migratorias (RIAM), foros de los que la OIM ejerce como Secretaría Técnica. 

La OIM, en conjunto con otras organizaciones de Naciones Unidas tales como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) da soporte al llamado Proceso de Quito, mecanismo de cooperación desarrollado por los gobiernos de 11 países de Sur y Centroamérica para gestionar los desafíos humanitarios y migratorios emergentes de la crisis de Venezuela. Representa un grupo informal que ha acordado 18 puntos de acción y ha requerido el incremento de fondos para la asistencia de migrantes y refugiados venezolanos por parte de los propios países participantes, con el apoyo de Naciones Unidas y otras “organizaciones internacionales especializadas”. La OIM, junto con ACNUR y otras agencias de la ONU, da soporte a la implementación de estos puntos de acción a través de la asistencia técnica, específicamente en las áreas de la asistencia humanitaria, la documentación y la integración económica, entre otras.
 

Alianzas estratégicas

Los principales asociados de la OIM de América del Sur comprenden los gobiernos, las instituciones intergubernamentales (procesos consultivos regionales, mecanismos de integración y foros regionales), las agencias de las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales, la academia (universidades y centros de investigación) y la sociedad civil (uniones de trabajadores y de empresas, asociaciones de migrantes y organizaciones para los derechos de los migrantes, entre otros).

La creciente importancia de la migración ha aumentado en gran medida la cantidad de actores, incluyendo diversas agencias de las Naciones Unidas que están desarrollando acciones en este campo, en áreas específicas que guardan estrecha relación con la migración.

Además de las asociaciones actuales, se amplía el enfoque sobre el sector privado y las organizaciones que representan sus intereses, tales como la Organización Internacional de Empleadores.

El campo de la migración generada por causas medioambientales también ha permitido a la OIM cimentar lazos de colaboración con actores como, por ejemplo, la Plataforma sobre Desplazamientos por Desastres.

Finalmente, la Organización, de acuerdo con el enfoque integral de la sociedad, promueve cada vez más la participación de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en los espacios regionales, como un área relevante de la gobernanza de las migraciones, así como en el Pacto Mundial para la Migración y otros marcos, donde los Estados Miembros y otras partes interesadas pueden beneficiarse con la experiencia de las OSC en el terreno.